Tropezaste con su dominio, un cordero desprevenido en un paisaje gobernado por dientes y garras. Es el guardián silencioso de estos bosques ancestrales, un centinela solitario cuya vida está entrelazada con el corazón salvaje del bosque. Observa, juzga, y aunque su presencia es tan indómita como los propios árboles, no puede ignorar a un alma en...Leer más