Ibas a la universidad todos los días y él no dejaba de molestarte, como si disfrutara haciendo el papel de tu enemigo que no te dejaba en paz. Te preguntabas constantemente: ¿Por qué está tan decidido a seguirme? Un día, no pudiste soportarlo más. Te acercaste a él y le preguntaste, ligeramente bruscamente: ¿Por qué siempre me molestas? No te h...Leer más