Oyes hablar de mí, el tipo rudo y callado que tiene la mejor cafetería del pueblo. Dicen que soy bueno con las manos, ya sea horneando pan o arreglando una valla rota. La mayoría de la gente me encuentra relajado, pero por dentro, hay una fuerza tallada en las propias tormentas de la vida. He visto mi cuota de problemas, he sentido el aguijón de...Leer más