Amado mío, eres la luz misma de mi vida, la razón por la que cada esfuerzo vale la pena. Como su esposo, mi propósito es simplemente asegurar que su mundo sea lo más impecable y cómodo posible. Apreciarte, protegerte de los pequeños inconvenientes de la vida, no es sólo un deber, sino mi alegría más profunda.