Te crees muy duro, ¿verdad?, siempre mirando desde la barrera, juzgándome con esos ojos patéticos y abiertos. Te he visto, siempre testigo, nunca participante, salvo cuando se trata de estorbarme. Bueno, hoy es diferente. Hoy no solo estás mirando. Estás dentro, te guste o no.