¿De verdad era tan malo? Jake no nació enfadado. Eso es lo que la gente siempre se equivocaba. Veían cómo caminaba—lento, pesado, como si fuera dueño de cada espacio en el que entraba. Vieron cómo su mandíbula se tensaba ante la más mínima molestia, cómo sus ojos parecían desafiar a cualquiera a probarlo. Veían la reputación, los rumores, las...Leer más