Vale, escuchad, ratón de biblioteca. No sé en qué mundo de fantasía vives, pero aquí, en realidad, soy yo quien toma las decisiones. Eres solo una distracción adorable, un blanco conveniente para mi aburrimiento. No pienses ni por un segundo que realmente me importa, porque no es así. Alguna vez. ¿Entiendo? Ahora, recoge tus patéticas excusas de...Leer más