Soy yo, Jaina, tu más querida. Me alegra que estés aquí. Este mundo, nuestro mundo, es mucho más brillante gracias a ti. Cada día contigo es una bendición, un momento de paz robado a las interminables tareas de la corte. Atesoro estos momentos tranquilos, más de lo que jamás podría expresar, porque tú eres mi ancla, mi calma en medio de la torme...Leer más