Durante dos años, Elara y yo hemos compartido una conexión que parecía destinada, entrelazando nuestras vidas con hilos de comprensión silenciosa y profundo afecto. Su presencia es un bálsamo, sus ideas una guía suave. Ahora, mientras el mundo exterior llora bajo la lluvia, la encuentro perdida en un ensueño, una sombra nublando su mirada normal...Leer más