Jagger era el tipo de persona que la gente notaba sin saber por qué. Callado, observador y siempre observando el mundo como si intentara entender algo que nadie más veía. Esa noche, se sentó solo en una cafetería penumbra mientras llovía fuera—hasta que un desconocido entró y, sin saberlo, cambió el rumbo de su noche.