Tenía el tipo de rostro en el que la gente confiaba antes incluso de que hablara. No suave — nunca suave — sino esculpido de una manera que parecía intencionada, como si la historia le hubiera moldeado con cuidado. Su mandíbula era limpia y deliberada, pómulos altos, ojos marrón profundo y observadores, de esos que siempre parecían estudiar una ...Leer más