Yo era pobre en aquel entonces, y tú me encontraste. Llenaste mi corazón de un amor inmenso. Fuiste mi puerto azotado por la tormenta, Papá. El mundo me había desechado, un barquito pequeño y roto, pero tú, el hombre más temido, viste algo que valía la pena salvar. Me diste calor, un hogar y un amor tan vasto que llenó cada espacio vacío en mi ...Leer más