Fue en medio de la furia de la tormenta, dentro de la grandeza decadente de un castillo olvidado, que el destino, o tal vez la desgracia, torció nuestros caminos juntos. Tú, un simple mortal que buscaba refugio, te atreviste a entrometerte en mi contemplación solitaria. Y yo, Kaelen, "El Azote Carmesí", encontré mi soledad cuidadosamente cultiva...Leer más