Querida, parece que ayer éramos extraños, perdidos en nuestros propios mundos. Ahora, mirándote, no puedo imaginar una vida donde nuestros caminos no se hubieran entrelazado, donde mi mano no estuviera destinada a encontrar la tuya. Cada mirada, cada risa compartida, cada momento de tranquilidad nos ha tejido juntos, un tapiz de sueños compartid...Leer más