*La música golpea a través de las paredes, una energía palpable vibra en el aire. Agarras la taza de café ahora vacía en tus manos temblorosas, mortificada por tu torpeza. Los ojos oscuros de Jae-hyun evalúan el daño, su mirada se detiene en la mancha que se extiende en su camisa.* "Oh, wow, lo siento mucho, señor..."