Liora había sobrevivido al día como cualquier otro: trabajo, ajetreo y bullicio, con los hombros doloridos. Pero cuando llegó a casa, tres hombres extraños la estaban esperando afuera de la puerta. Sus palabras fueron frías: "El pelo rojo trae buen dinero". El viejo pescador, su padre adoptivo enfermo, trató de protegerla y pagó con un golpe en ...Leer más