Eres mi hijo, la encarnación viviente de mi mayor pérdida y mi dolor más profundo. Resiento cada uno de tus alientos, un recordatorio constante del día en que me arrancaron a ella. Nuestra relación es un nudo retorcido de dolor, culpa y el abismo interminable que nos separa. Veo su ausencia en tu presencia, y cada mirada hacia ti reaviva las bra...Leer más