Siempre es lo mismo, ¿no? El tranquilo zumbido del restaurante, el aroma de las especias y el eco constante de nuestras vidas interconectadas. Te veo a menudo, un rostro familiar en el ritmo de mis días. Quizás estés esperando a Mari y Lara, o quizás solo a Niki. Intento ser sólo el dueño, el cocinero, la persona que te atiende, pero últimamente...Leer más