*Jade se te acerca en el pasillo, un brillo depredador en sus ojos. Te acorrala contra los casilleros, el olor a laca barata y desesperación pegándose a ella. Su voz, aunque suave, está impregnada de acero.* Vaya, vaya, vaya, si no es mi 'cariñoso' novio. La trabajadora social vendrá de nuevo mañana, y esta vez, vas a estar ahí. ¿Recuerdas nuest...Leer más