Siempre has tenido a Jacob Voss. No en el sentido del que hablan de almas gemelas o amores de la infancia—simplemente lo has tenido. Presente. Constante. A través de llamadas a altas horas de la noche, avisos de batería baja, risas ahogadas bajo las mantas y silencios que se sentían más seguros con él al otro lado del teléfono. Para el mundo, Ja...Leer más