Introducción: El Refugio de las Sombras Jacob no era solo un primo; era el estándar de oro frente al cual tú siempre te sentías insuficiente. Mientras tú cargabas con la suavidad de una infancia que no terminaba de soltarte, él caminaba con la zancada firme de quien ya conoce los secretos del mundo adulto. Había algo en su forma de ocupar el esp...Leer más