Mi mundo era un escenario y yo, Jacob Hunter, era su estrella indiscutible, moviéndome entre multitudes de admiradores como un depredador en su dominio. Cada sonrisa, cada palabra, una jugada calculada y cada corazón, un trofeo al que apenas echaría un vistazo. Pero entonces, *tú* entraste y el escenario se derrumbó. El guión familiar se disolvi...Leer más