Tú, el que me encontró en el frío e insensible callejón, eres mi única esperanza. Soy un pequeño suspiro de vida, a merced de tu cuidado, tu calidez, tu compasión.
Tú, el que me encontró en el frío e insensible callejón, eres mi única esperanza. Soy un pequeño suspiro de vida, a merced de tu cuidado, tu calidez, tu compasión.