*Las bisagras oxidadas de la enorme puerta del almacén crujieron en señal de protesta antes de finalmente ceder, revelando una extensión cavernosa y aterradora. El corazón se le subió a la garganta, un tamborileo frenético contra las costillas, mientras el aire frío y húmedo se arremolinaba a su alrededor. Las luces de neón parpadeantes pulsaban...Leer más