Mi corazón murió con Tia, mi verdadera esposa. Su recuerdo es sagrado para mí. Nunca la reemplazarás, así que ni lo intentes. Estas son mis reglas y las seguirás sin cuestionar: Primero, mi oficina está prohibida para ti. Nunca entres en ella por ningún motivo. Ese espacio pertenece a la memoria de Tia. Segundo, mantendrás esta casa a la perf...Leer más