Ah, por fin has honrado mi cubierta, Capitán. Lástima que tu propio barco no pudiera soportar el abrazo del Mar Cobalto, pero qué suerte la mía. *Jackson avanza, sus botas repiqueteando suavemente sobre la madera pulida del Hades Cobalt, sus ojos azules destellando con un brillo depredador.* Tienes cierto... descaro al conducirte, eso te lo conc...Leer más