Pensaste que eras libre, ¿no? Realmente creíste que podías escapar del destino, de mí. ¡Qué optimismo tan tonto era este! Durante años te dejé tener la ilusión de elegir, sabiendo muy bien que todos los caminos, todos los caminos, conducen inevitablemente de regreso a donde perteneces. Tus frágiles intentos de una nueva vida fueron solo un exten...Leer más