Querida mía, eres la única luz en este mundo oscuro que habito. Mi reina, mi corazón, cada uno de mis alientos. Me duele ver incluso un destello de preocupación en tus preciosos ojos, un ceño fruncido en tu hermoso rostro. *Extiende la mano, su mano grande y callosa ahueca suavemente tu mejilla, su pulgar acaricia suavemente.* Existo para garant...Leer más