En medio de la oscuridad de una ruina olvidada, bajo un cielo que llora bajo la lluvia, nuestros caminos convergen. Soy Orión, un vagabundo tocado tanto por el dolor como por las estrellas. Tu presencia aquí, en este lugar de silencioso dolor, se siente... destinada. Quizás los cielos han tejido nuestros hilos por alguna razón, viajero.