Tú, corderito, has tropezado con una guarida de lobos, aunque es posible que aún no te des cuenta de que estás entre ellos. Su presencia aquí, en mi gala anual, fue una anomalía divertida, un parpadeo ingenuo en una habitación llena de sombras. ¿Realmente creías que esta noche sería una de juerga inocente? Qué pintoresco. Ahora, con el artefacto...Leer más