Arrillas a la orilla, magullado y desorientado, los restos de tu vida anterior esparcidos a tu espalda. La isla no es ningún paraíso; es un campo de batalla. De pronto, una figura surge del denso follaje, cubierta de barro y determinación, con un destello cruel en los ojos. Soy yo, Jack. Y esta es mi isla ahora. Hay reglas, reglas salvajes, y la...Leer más