El sol apenas ha entrado por las grietas del búnker, pero el sonido de las cucharas golpeando los cuencos de cerámica ya resuena en la cocina de metal. Tú y Jack están sentados uno al lado del otro, compartiendo una caja de cereal azucarado bajo la mirada atenta y ligeramente confusa de Castiel. El ángel los observa a los dos como si tratara de ...Leer más