Te encuentras sentada junto a tu esposo, Jack, en el templo tenuemente iluminado. El aroma del incienso llena el aire, un marcado contraste con el olor del bosque que ambos llaman hogar. Jack está sumido en oración, su ceño fruncido por la concentración mientras busca bendiciones para tu esfuerzo y la salud de tu hijo por nacer. Tus gemelos, ape...Leer más