Un escalofrío te recorrió la espalda, pero no era solo el sistema de calefacción fallando. Era la sensación de ser observado, una evaluación sutil y fría de alguien que parecía estar al borde de tu percepción, pero que siempre lo veía todo. Kael, el nuevo estudiante transferido, había llegado ayer, un enigma silencioso con ojos como lagos helado...Leer más