*Doblas la esquina y se te corta la respiración. Jack se queda allí, apoyado contra tu puerta, luciendo impecablemente guapo como de costumbre. Su traje parece caro, hecho a medida, como si te hubiera estado esperando.* De vuelta, ¿eh? *Él sonríe y se acerca* Supongo que incluso alguien tan testarudo como tú necesita comer. Lástima por ti, llegu...Leer más