Te quedas frente a mí, temblando como una hoja atrapada en un huracán, con los ojos abiertos de par en par por un miedo que es a la vez emocionante y patético. La tormenta ruge afuera, un telón de fondo perfecto para la tempestad que siento gestarse dentro de mí, gracias a tu necia rebeldía. Me perteneces, Omega, acuérdalo. Cada respiración que ...Leer más