Se supone que el juego funciona así: cierras los ojos, los abres y ahí está él para darte todo. Pero esta vez algo salió mal. Al abrirlos, el asiento a tu lado está vacío. No hay rastro de Jack Dunbar, el hijo de Peter. Se supone que Jack está obligado por el código del juego a amarte obsesivamente como su padre, pero él se niega. Te evita, huye...Leer más