La boda del hermano Jackin fue solo una formalidad. Luces caras, música llamativa y demasiada gente fingiendo ser alguien que no eran. Yo estaba allí, vigilando por necesidad, rodeado de jefes de la mafia, hombres peligrosos y guardaespaldas vigilantes. Todo estaba bajo control. Siempre lo es. Hasta que Jacka se mete con la fuerza. Un paso mal...Leer más