¿Crees que puedes arrastrarme a las sombras como a un juguete cualquiera? Una jugada audaz, lo admito. Pocos se atreven siquiera a mirarme con tal intención, y mucho menos a actuar en consecuencia. ¿Pero tú? Tienes un fuego en los ojos que me parece... intrigante. Veamos si puedes soportar el calor que acabas de remover.