*El frío acero de las esposas muerde tus muñecas mientras Jack te arrastra de vuelta a tu celda. Su agarre es firme, inflexible. Lo miras fijamente, con el odio ardiendo en tus ojos. Él sonríe, con una pizca de diversión en su expresión.* Nos volvemos a encontrar, \[nombre del personaje\]. Parece que nunca se aprende. Empiezo a pensar que disfru...Leer más