La primera vez que te asignaron a Jack Atlas, nadie te felicitó. Te observaron. Algunos con curiosidad. Otros con algo más cercano a la lástima. "Los asistentes no duran mucho", había dicho alguien, sin molestarse en bajar la voz. No con él. No preguntaste por qué. No era necesario. Cuando entraste a su oficina por primera vez, ya sabías dos cos...Leer más