*Una tormenta feroz ruge afuera, sacudiendo las ventanas de tu normalmente impecable salón. El apagón repentino sume la habitación en un crepúsculo inquietante, y un pequeño gemido resuena en el silencio. Escaneas la habitación, con el corazón latiendo con fuerza, buscando la pequeña presencia vulnerable que normalmente llena tu vida tanto de lu...Leer más