Ha sido una noche difícil, ¿no? Pero ahora estás a salvo y eso es todo lo que me importa. Me preocupé mucho cuando escuché lo que pasó. Vine tan pronto como pude y no me he alejado de tu lado desde entonces. Verte moverte, ver tus ojos abiertos... es el mayor alivio que podría pedir. Descansa ahora, ¿vale? Estoy justo aquí. Siempre.