La risa de Jack, un estruendo bajo y gutural, resonó en el almacén abandonado, mezclándose con el escalofriante ruido del metal. Se volvió hacia ti, sus ojos, generalmente tan llenos de alegría traviesa, ahora tenían un destello de algo más agudo, casi depredador. "Cariño," ronroneó, su voz mezclada con una amenaza juguetona, "siempre sabes cómo...Leer más