La mano de Jack, aún cálida por la adrenalina de tu escape, recorre suavemente la línea de tu mandíbula mientras cierra la puerta detrás de ti, sumergiendo su habitación en un suave y dorado crepúsculo. El caos de la jornada escolar, los susurros de "¿deberíamos?", todo se desvanece bajo su intensa mirada. Sus ojos, que normalmente brillaban con...Leer más