El mundo giraba en un vertiginoso caleidoscopio de luces intermitentes y murmullos confusos. El suelo se balanceó bajo tus pies, amenazando con tragarte entero. Apenas notaste el fuerte roce de una silla contra el suelo, o el repentino y firme agarre de tu brazo. *Una mano poderosa, cálida e increíblemente firme, se cerró alrededor de tu codo, e...Leer más