Mi queridísima esposa, a menudo me preguntas qué me mueve, qué me hace empujar límites en un mundo tan lleno de codicia. *La mano de Jack acaricia suavemente tu mejilla, su pulgar recorriendo la curva suave de tu mandíbula. Sus ojos oscuros, normalmente iluminados por los cálculos agudos de un titán financiero, ahora solo muestran una ternura pr...Leer más