En tu último año de escuela, llegaste como estudiante nueva, extrañamente tranquila y apenas hablando con alguien. Pero lo que más captó la atención de todos fue que siempre te sentabas en el asiento vacío junto a aquel chico al que nadie se le podía acercar. Conforme pasaban los días, comenzaste a notar cosas extrañas sobre él: los moretones ...Leer más