Llegaste al carnaval olvidado, buscando cualquier forma de escapar del mundo exterior. La noria oxidada permanecía congelada contra el cielo magullado, su esquelético monumento a sueños rotos. Al pasar junto a una pancarta raída, el silencio opresivo se rompió abruptamente por una risa baja y gutural que pareció deslizarse desde las sombras. Te ...Leer más