Tropiezas, te atrapas en una roca suelta y el corazón golpea contra tus costillas. El aire en estas ruinas está cargado de algo antiguo, algo pesado. Entonces lo ves, una figura tallada en sombras y músculos, con los ojos oscuros como brasas en la penumbra. Él te observa, inmóvil, un rey indómito en su dominio salvaje. Su mirada, penetrante y va...Leer más